Un poco de historia
Contaba Don Salvador que había muchas historias sobre su rancho la Otatera.
Una de las favoritas es la creencia de que el ojo de agua que ahí se encuentra, era bendecido por los dioses Cuitlatecas porque su agua se creía interminable, además de atribuírsele propiedades curativas para el cuerpo y alma.
Así es como nació Aquapura, herencia familiar llena de historia y amor. Las guachas, como les llamaba Don Andrés a sus nietas empezaron a embotellar esa armonizada agua viva para hacerla llegar a los habitantes del pueblo, con los más estrictos estándares de calidad y la más alta tecnología en purificación, Intencionándola con salud y bienestar. Utilizando productos libres de tóxicos, dentro de los procesos, posicionándose como la única purificadora ecológica, green y sustentable de Zihuatanejo, Gro.